Enfrentar a la muerte era un deber como todos los que cumplió a lo largo de su vida
Para el desaparecido comandante de la revolución Juan Almeida, enfrentar la muerte era “un deber como todos los que cumplió a lo largo de su vida”, escribió hoy Fidel Castro, en un obituario sobre quien fue su compañero de luchas políticas de toda la vida. “No sabía, ni tampoco nosotros, cuánta tristeza nos traería la noticia de su ausencia física”, añadió Castro, quien se manifestó respecto de Almeida como un “privilegiado testigo de su conducta ejemplar durante más de medio siglo”. Almeida “defendió principios de justicia que serán defendidos en cualquier tiempo y en cualquier época”, escribió el ex mandatario. “No digamos que Almeida ha muerto. ¡Vive hoy más que nunca!” Vestido con su uniforme de general de ejército, Raúl depositó una flor a los pies de una imagen del difunto, en el punto focal de las honras fúnebres, al pie de la estatua monumental de José Martí, en la Plaza de la Revolución. Después repitieron el gesto los integrantes del Buró Político y del Secretariado del Partido Comunista de Cuba (PCC), los del Consejo de Estado y algunos integrantes del núcleo impulsor de la revolución cubana que ya están en retiro, como Melba Hernández. Fidel Castro, ausente de actividades públicas desde hace tres años, pero aún con el cargo de primer secretario del PCC, envió una corona que se puso a un lado de la fotografía ampliada de Almeida. Almeida será inhumado en un mausoleo construido en el Tercer Frente, la zona de operaciones de la guerrilla que él mismo fundó y dirigió, en un macizo de la Sierra Maestra, al oeste de la ciudad de Santiago de Cuba. Reflexiones de Fidel Castro